jueves, 28 de mayo de 2009

Muerte Canina

Dejé de besar perros cuando cumplí los 18. Escribo esta frase para introducir este blog pero esa frase no tiene nada que ver con lo que quiero decir y menos, explicar. Cambio de manivela.  

El blog es de un amigo. De un escritor de aquí y de su amiga Marisa, que es de Sevilla -y que está buena, parece-. Ella fotografía sus relatos y él escribe sus fotos. Es así de sencillo. El primer post no me ha defraudado, Jesús. Lo que quiero ahora es que me saques de la duda: ¿lleva o no lleva sujetador la viuda de la foto? Estos detalles dan vida a mis íntimas metáforas. 

La unión es efervescente. Qué gusto. ¿Voy llamando al editor?

No sólo de lagárticas vive el de a pie, joder. 

¡Larga vida a Muerte Canina!

5 comentarios:

Ariadna dijo...

Un proyecto muy interesante. Este comienzo promete

A veces morir como un perro, puede ser un buen destino

Un abrazo

Sir Alsen Bert dijo...

Morir como un perro debe se una jodienda-putada, y más si eres hombre.Pero claro, hay tantos que se creen perros que les da igual cómo morir. Otras, perras, claro que sí.

Un abrazo, moza.

Marisa Benito | Jesús Tíscar dijo...

Gracias por recomendar nuestro blog. Por si la duda es de vital importancia para usted: sí, la viuda lleva sujetador y además negro, como no podía ser de otra manera.

Mañana mismo otra entrada.

Saludos.

Sir Alsen Bert dijo...

De nada, Marisa, de nada Don Jesús. ¿PAsó usted por mis casa?
Por su casa yo pasé.
¿Vio usted a mi abuela?
A su abuela yo me la comí.
Adiós, Marisa, adiós Don Jesús.

Jesús Tíscar Jandra. dijo...

Bernardo, coño, no seas guarro, déjame eso a mí, no me quites el pan, hostia, a ver si vamos a tener pollillas, me cago en dios vivo.

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