
-¡Todos los días no oigo hablar de otra cosa más que de práctica sexual, de abrazos satisfactorios, de puntos esenciales del amor, de glándulas, de secreciones, de deseos reprimidos, de entrenamiento erótico y de regulación del instinto sexual! Problablemente cada uno tiene la sexualidad que se merece; así lo afirma, al menos, tu prima pero, ¿merezco yo acaso tal grado de sexualidad?
El Musil en El hombre sin atributos, tocho dos (II ó 2), página veinticuatro de mayo (245).
No voy a joder la cita. Me callo.
..., joderla. (continuación del título del post)
Fotografía -inválida para una portada-cubierta- de Bob C. Clarke

3 comentarios:
Buenas tardes, señor Peróxido.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nueva Sodoma, le solitamos que rompa todas sus relaciones diplomáticas de Nueva Gomorra, sacando a la ciudad neogomorrita de sus enlaces.
Muchas gracias.
Siempre que se habla de sexo, curiosamente, no me entero de ná.
Pues sí, quizás sí tenemos lo que nos merecemos :(
...dime que no!!
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