jueves, 30 de abril de 2009

Bastian de los

Buenas noches.
Hoy he dejado de recibir correos electrónicos a las 22:30 h. Otros días, dejo de hacerlo hacia las 23:15, cuando las gentes van a buscar a los machos y las hembras domésticas. Y domésticos. O cuando deciden decirse que están agotados. Y se acuestan con los cascos en las orejas y las palabras en los oídos. Nadie revienta. Nadie suele reventar porque antes se han convencido de que están agotados. 

Me gusta lo que escucho en estos momentos en los que El hombre sin atributos me ha dejado tranquilo dos minutos: escucho a John Williams y su A window to the past. Es música de Harry Potter. Me juré no leer nada de Potter y menos ver sus películas. Es chapapote imaginativo. No lo he conseguido. Mi hija Claudia ya ha hecho que vea la película. Ya no tiene sentido leer el libro.

Leer el libro y ver la película. Menos mal que La historia interminable fue un libro que leí en la buhardilla de mi cama. Mi cama tenía buhardilla. Mi cama tenía una buhardilla verde oscuro. Desde allí gestionaba la prudencia para hacerme mayor. Menos mal que me leí antes el libro que la película. Las películas no se ven. Ya lo sé. Vaya mierda la película del Bastián (aquí pega "de los cojones") que no ví. No sé a quién tengo que agradecérselo. Si escribir fuese tan fácil como crear entradas de blog, yo sería muy feliz. Soy feliz. 

Interne es alucinante pero sigue tan caótico como siepre. Por eso no voy a entrar en dos días a internet. A ver si me echa de menos. Que sí, que me va a echar de menos. 

sábado, 25 de abril de 2009

¿Ram que Pascual?

Mañana entrará en nuestra casa la historia universal que no es lo mismo que decir y escribir que mañana entrará nuestra casa en la historia universal. No, no es lo mismo Ram que Pascual... Ram pertenece al campo semántico de la informática y Pascual es el nombre del hombre que visita a la señora todas las noches en su alcoba para taparla y darle un beso en la mejilla. El nombre de Pascual es nombre de hombre separado que busca desesperadamente una mujer con la que follar.

Follar hoy es fácil. No quería hablar de esto pero ha vuelto el tema. El tema es como una cita que se dice para quedar bien y demostrar que tú no eres un inculto, que no eres un gitano del barrio de la Magdalena de Jaén capital, del Jaén capital y de sus hartizos olivos de aceite de oliva virgen extra y menestra. Sé que hay gitanos cultos -que han ido también a la universidad- pero cuando uso el sustantivo gitano mis afirmaciones sobre la cultura y la incultura se hacen más pesadas, más visuales, más gráficas, ¿verdad? Bueno, si no las ves no te culpes. 

El escritor folla más de día que de noche. La gente cree que los escritores y los escribientes no follan. La gente cree que como el escritor escribe la mayoría de las veces de noche, no folla. La gente es gilipollas. La gente sólo conoce la línea recta para ir de un sitio a otro. Yo uso la espiral que genera serpentinatas. A mí me da igual. Siempre me da igual todo. 
Negrita
A mi amigo Julio León lo tienen harto. Él es un escritor de renombre. Tiene cinco novelas editadas en GG Editores. Su mujer es una mujer muy guapa. Demasiado guapa. Ayer se nos hizo tarde regresar a casa. Las cervezas corrían y saciaban nuestra sed. En un momento él dijo que escribía de noche y dos listos se mofaron: "Follas poco, Julio". Los listos se creen dioses cuando son en realidad dos ¡gilipollas! El amigote suele ser siempre un gilipollas que da por válidos los prejuicios establecidos por otros tantos gilipollas. En España sólo se folla de noche y así nos va. Por eso se dice aquéllo de que los amigos se cuentan con los dedos más pequeños del pie derecho que uno apenas se mira a lo largo de la vida.  

(No sé qué suena tan bien en la radio del iTune canal Clásico, subcanal CINEMIX. A ver. Lo escribo, suena bien, muy bien: A. R. Rahman-Latika´s. Theme fea Suzanne-Slumdog Millonaire. La película de los zagales indios, ¿no? No la he visto. Me cuesta ver cine. Es tiempo que me imposibilita estar leyendo. Creo que al final de mis días odiaré el cine. A Kafka creo que le pasó algo similar. Creo, hilvano, deduzco. Yo a Kafka no lo conocí).

24 horas tiene el día y el talento es una palabra vacía. El talento no existe. De verdad, tenéis que creerlo. Sólo existe el talento de los demás que por cierto es una novela de Alberto Olmos que es un gachó que escribió ABDN, una de las mejores novelas que he leído en mi vía que es mi vida. 


viernes, 24 de abril de 2009

Peróxido en la Wikipedia. Gracias

Internet es alucinante. Llevo dos días escribiendo aquí y ya tengo entrada en Wikipedia. Gracias, amigos. Mi rol, como bien podéis leer, es el de agente oxidante y reductor. Además, reacciono con casi todo. Mi especialidad, a diferencia de lo que en la entrada en Wikipedia especifican, son las mujeres. Reacciono con cualquier tipo de mujer. Con las de verdad, desprendo más de 196 kJ (kilojulios). Si su nombre comienza por O, el camino es mucho más fácil. Olga, por ejemplo. La historia debería seguir con una Olga Guzmán, por ejemplo, pero nunca tuve una amiga llamada Olga Guzmán.

Hoy entro y escribo aquí para continuar con mi diario. De nuevo.  Llevaba dos días sin hacerlo y ahora que me he sentado delante del ordenador, siento esa necesidad casi corporal. Estos dejes son muy de leedme que me muero de gusto. Qué gilipollez. Necesidad casi corporal, menuda soplapollez. 

Marsé dijo una vez que si algún día ganase el Cervantes se iba a gastar el importe del premio en vino y en mujeres. Qué mentiroso. Delante de su actual mujer no puede decir eso. Además, ya está viejo. He escuchado el discurso de Marsé mientras volvía de Córdoba, en RNE5. Me ha gustado. Me he recordado a mí mismo cuando leo en voz alta para alguien. Me ha gustado lo que ha dicho del cine; ha dicho ahí está el cine y aquí la literatura. Me ha gustado que reviente a pedradas la televisión. Mis hijos cada día ven menos televisión. No me da la gana. Marsé no se va a emborrachar con vino ni va a follarse hoy a ninguna Olga. Hoy no. Eso lo sabemos todos. Sí, lo sabemos todos. Marsé ha dicho interesantes cosas que todos merecemos la pena saber, por si las moscas. Yo te facilito la tarea: Aquí, las cosas que dijo Marsé, y la niña de las bragas de oro. 

Yo leí imberbe Últimas tardes con Teresa y la zagala de las bragas de oro. A escondidas en mi casa. Lo he contado alguna vez. Sí, no lo voy a repetir. Aquellos libros ya nunca los olvidé. De ahí quizás venga mi procacidad en la escritura. Dicen que es un recurso fácil pero a mí me da igual que sea un recurso fácil. Yo escribo como me da la gana. 

Ya me he cansado de escribir con teclas. Os dejo, voy a seguir con la pluma. Marsé hoy me ha caído mejor de lo que me caía antes. No sé el porqué antes no me caía del todo bien. Y eso que me leí con 14 años esas dos novelitas. Yo que sé. Ya lo averiguaré. 

PD: Voy a presentar todos estos textos en una editorial de la Luna. Porque es allí donde se les hace caso a los lunáticos.  

Ah, lo olvidaba. Hoy me he comprado este libro que tenía pedido desde hace un mes. Ha venido desde Argentina y yo tan contento. No es de poesía aunque leas que es de poesía. No os dejéis engañar por tan poca cosa, joder. 

martes, 21 de abril de 2009

doscientos cuarenta y nueve. 249

En Datatraveler, a 20 de abril del 2009. (Estas fecha me recuerda a Loquillo)

Cuando imaginé el retrato, no tuve más remedio que elegir un folio de entre los que tengo apartados para reciclar, y escribirlo. Cuesta escribir con pluma y papel, sin teclado de por medio que interrumpa este contacto majadero con tu esencia de escribiente. No soy escritor. Este detalle es importante que lo sepan.

Escribo y al rato de estar así, escribiendo, se me acopla en la parte inferior, en la parte izquierda, a la izquierda del ombligo, una sensación interna y extraña. A la izquierda siempre. Algo así, algo que no puedo dibujar aquí porque mi ombligo es extremadamente bello. Queda comprobado por los cientos de retratos que tengo de él. Moreno está hasta suculento. Algo interno y extraño como este texto que escribo hoy sin ningún fin aparente, si caso, sin fin evidente sin fin singular.

Era frío escribir con un ordenador. Debería abandonar el hábito de escribir con ordenador. Es innecesario escribir con ordenador si aún persiste entre tu cuerpo y tu alma un deseo por lo genuino. Aunque, más que genuino, parecería superfluo y propio de gentes con mucho, a borbotones demasiado tiempo libre; poca sabiduría humana.

Estoy desbarrando. Empiezo a desbarrar sin necesidad. No tengo ninguna necesidad de desbarrar. Cortad el tiempo y apagad, tirad al suelo y que se rompa en dos mil pedazos, que se destruya ese reloj de cocina que no deja de atormentarme con sus segundos con minieco con color azul con números y con granos de café con esfera en la esfera, componiendo la superficie de la esfera. Con horas como coníferas. Con con.

Ahora sí, este es el método. Encontrado, quiero sellarlo para que perdure. Una página, la cara de un folio con el miembro por delante, usado o virgen, el folio, da igual. Y falta, a este escrito le falta la fecha -que aquí se la pone blogger- y a la que le sobran dos, tres segundos de malos y oscuros granos de café.

El margen izquierdo ha quedado de lujo, como dirían los sevillanos que mañana voy a visitar.

Mañana estoy en Sevilla.

Te traigo azahar, morena, ¡pa tu choscho!

domingo, 19 de abril de 2009

¿Algo inamovible?

En Ashenazy, a 19 de abril de 2009.

Hoy ha sido un día de reflexión. A primera hora de la mañana leía esta oración compuesta coordinada de algo que no recuerdo. Esto: Un genial caballo de carreras convence a Ulrich de ser un hombre sin atributos. Te joden el día con una frase de este tipo. Que una frase consiga que estés durante todo un día pensando como un filósofo pedante, te convierte en una barra de pan duro que ni con la opción de descongelar del microondas se vuelve blando, comestible. Resumiendo: un caballo te jode el día.

No me gustan los caballos. Un caballo es un mecano de penes gigantes. A veces musculados. No me gustan los jinetes que montan sobre penes gigantes. Lo único que me enamora del mundo equino es la palabra horcajadas. A horcajadas me la follé, por ejemplo. Suena bien. Pura eufonía. Además, es el título de una novela que leía hace tiempo.

No recuerdo quién decía lo desagradable que era ver un hombre montando un caballo. Ah, sí, fue Gombrowicz. Que era algo tan antiestético como el cuerpo desnudo de un hombre de calle. Están los hombres de calle y los hombres de anuncio. El 90% de la población es de calle. De aquí se deduce que el 90% de los que nos rodean son hombres y gentes vulgares con piojos en la cabeza.

El desnudo femenino no es el desnudo de un hombre de calle. El desnudo de una mujer de calle no engrosa ese 90%. A la mujer me la dejáis tranquila, ¿vale?

Hoy quería hablar de futurismo y de Balla. De la relación que el futurismo tiene con la Fórmula 1 y con los birretes de los profesores universitarios que se follan a sus alumnas entre clase y clase. Quería hablar también de los hálitos que de nick a nick se echan en estas latitudes, en las latitudes del ciberespacio. Qué palabra tan fea.

También quería preguntaros una cosa pero lo dejamos para otro día.

¿Algo inamovible? Un semáforo.

sábado, 18 de abril de 2009

Mis pasos de verdad


En Fricsay a 18 de abril de 2009

Diario. Hoy voy a comenzar a escribir un diario donde se den cita las mentiras de mi vida y las verdades de mis pasos. Simpática vida. Como debió ser la de Bloy.

Voy a prescindir de la parafernalia. Abriré blogger y pincharé "Nueva entrada". Y comenzaré a escribir.

Los diarios que he leído me resultan ficción. En verdad, los diarios son ficción, como este que ustedes empiezan a leer. Los lectores de este blog piensan que todo lo que pueden llegar a leer en este blog es real como la vida misma, como la vida que llevo en mi mansión del sur de España, en una ciudad como Sevilla, ahora, coloreada de azahar y llena de sevillanas morenas y curvilíneas.

Qué bonito ha quedado. Qué tópico, joder.

Escribía sobre eso. Decía que muchos escritores han escrito sus diarios pensando en los y sus futuros lectores. Qué falsos. El escritor en verdad es un ser falso por antonomasia. Por antonomasia. Se me llena la boca: por antonomasia.

El escritor ahí lo tienes. Siempre contando las verdades que le escupe su imaginación. No sé cómo toleramos a los escritores que escriben ficción. Un escritor que escribe ficción debería llamarse de otro modo. Ahora olvido el nombre que había ideado para tales escritores que ya no son escritores. Se parecen a Dios, pero en minúscula y en plural: dioses.

Un diario debe ser equivalente a entrar en un ascensor y encontrarte un desierto donde llueve todos los días y a todas horas. La imagen de un desierto en el que llueve todos los días y a todas horas es una imagen que patentó mi abuelo que llevaba un apellido molón para los tiempos que corren: Ponce de León. Esto no es ficción. Mi abuelo materno se apellidaba así. Con dos cojones y sin ellos. Qué procaz. No sirve de nada ser procaz pero me gusta ser procaz porque mi vocabulario es presto, corto, abreviado, breve, conciso, cortante, efímero, escueto, exiguo, fugaz, lacónico, limitado, momentáneo, parco, pasajero, perecedero, precario, reducido, seco, sobrio, sucinto, temporal, transitorio, ajustado, alcanzado, apurado, escaso, pillado, alelado, bobo, borrico, bruto, cabezota, ganso, ignorante, ingenuo, lelo, memo, necio, obcecado, obstinado, pasmado, rudo, simplón, tenaz, terco, torpe, zoquete, apocado, caco, irresoluto, irresuelto, pusilánime, tímido, esmirriado, flaco, mezquino, miserable, raquítica, raquítico, débil, endeble, estrecho, pequeño.

Ten cojones de dar otro sinónimo.

Hermine reading de Jules Pascin (1885-1930)

jueves, 16 de abril de 2009

El hombre sin atributos

Cuando sales de una biblioteca pública con los dos tomos de El hombre sin atributos de Musil te crees Dios. Casi Dios. Dios dios. Algo superior. Te tocas los cojones y te dices: "Soy Dios, joder". Pero aterrizas pronto. Sigues siendo una puta mierda. Llegas al semáforo y aún en verde para los peatones miras a ambos lados de la calle; vaya un gilipollas a atropellarte, vaya un niñato de coche tuneado a hacer flis-flis; vayan a destrozarte y desmembrarte en cinco trozos, la cabeza por ahí y un brazo tronchado y roto y fracturado por allá. Porque ten por seguro que no bajará Dios a cogerte en volandas, so gilipollas. 
Vamos a leer y a dejar de escribir tonterías. Musil tomo uno y tomo dos, 1500 páginas (6 libros de 250). Dios, joder, ¿no te lo he dicho? ¿Quién se va a leer este libro en un mes? Yo, que soy Dios y además, Sir. 

sábado, 11 de abril de 2009

Domesticado. Tú.

Acabo de escribirle un mail a un amigo que hará un par de años dejó de ser del Opus Dei. Yo sabía que algún día lo iba a dejar. Le gustaban mucho las mujeres. Mucho, nene. Y cuando te gustan mucho las mujeres es una tontería que te hagas del Opus Dei más que nada porque al Opus Dei se va a rezar y a santificarse en el trabajo ordinario. Pero sin mujeres y sin pensamientos impuros.

En el correo electrónico le contaba que la Semana Santa sólo sirve para comer pipas y deleitarte con la moza que se te ha arreglado en la acera de enfrente. Esa moza que saca sus mejores galas para la procesión del barrio. Esa moza que si tuvieses un momento a solas le dirías que qué hace aquí perdiendo el tiempo, que qué hace viendo a un trocico de madera menearse. Que si no le gustaría menear ese cuerpo en otro lado y a otro ritmo.

Eso se lo dirías tú también. Lo que ocurre es que nos han domesticado demasiado. Somos hombres y mujeres domesticados. Buenos, honrados, no-perversos, democráticos y gilipollas.

Te gustaría siempre hablar de mujeres pero ahora te llaman democrático machista si hablas siempre de mujeres. Yo, lo que digo, es que alguien que vibra con Vivaldi y un vaso de whisky, disfruta más de las mujeres que aquel que sólo es perro doméstico.

jueves, 9 de abril de 2009

blogüero

Hoy también voy a comer. Hoy también voy a escribir. Aquí, hoy aquí. A la luz de vuestros semanasanteros ojos, a la luz de los ojos del lector avezado. ¿Avezado? ¿Qué coño has querido decir, Sir? Quiero acostumbrarte, querido lector, a cosas que cuestan esfuerzo y se aguantan con dificultad. Como la lectura de este blog. No será para tanto. El óculo del maestro habla. Sonreirás.

Hoy, como mi amigo Jesús, he añadido los anuncios Google para dar por culo al lector que entre por aquí, al lector que venga a leer mis gilipolleces. Tenía ganas de prostituir el blog. Y lo he hecho. No lo hago con el otro, que es como de más postín aunque lo que allí escriba sea más manierista y elaborado. Risas.

Es juevesanto. Santo. Risas. Voy a comer pisto; verduras con verduras con patatas cortadas en forma de corazón y de lágrimas de virgen. Virgen. ¿Qué? Virgen. Pezuñas de hombre tiznadas de sangre. Sangre. ¿Qué? Sangre, joder. La que se le escurre al Cristo del Diccionario A/G. Enfrente, saludándose, otro Cristo, el del Santo Poder del Diccionario H/Z. El encuentro. Los encuentros, qué bonitos son. Fuentes de lágrimas para sesos aviesos. ¿Aviesos? Para malos hipócritas. Ut sit.

Barrabás y Dimas. Ellos eran ejemplares. Judas fue un chivatica cabrón. Pedro un Cobarde y yo, después de dos mil nueve años, otro más.

Revuelvo, que ni es infinitivo, ni es gerundio ni participio. Primera persona, vuelvo en primera persona ficticia. Aquí, el Sir bloguero. Me gusta más blogüero porque rima con huevero que a su vez lo hace con lechero y éste con mechero. No fumo, joder, ya lo sabéis.
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