jueves, 1 de octubre de 2009

Ahora, Kitty

martes, 29 de septiembre de 2009

El tío del 2%



En las entrevistas, los entrevistadores dicen cosas interesantes. El entrevistado siempre es un personaje. El entrevistado sabe que sus palabras van a ser leídas. Por eso actúa y suele pensar mucho más qué respuestas va a contestarle con ribetes al entrevistador. A veces, en las entrevistas te percatas de lo mucho o poco gilipollas que es una persona. Tú pensabas que no era un gilipollas y después lees la entrevista entre líneas y concluyes que es muy gilipollas. Digo entre líneas porque si la lees de pé a pá además de verlo como un gilipollas, lo juzgas, casi: ¡desgraciado! Y viceversa. Que lees la entrevista y abandonas hasta tu espíritu para alcanzar un soplo de similitud con el entrevistado. Somos monos de repetición y raros de expresión, hay que decirlo.

Le había dado con el ratón al icono "Nueva entrada" para hablar de Nisbett. Por ahí ya han hablado de Nisbett pero yo quería extraer algunas Ideas Ordenadoras Básicas. Rogaría por favor, ahora, sí, ahora, que buscaseis un papel para escribir alguna de las citas que voy a exponer y llevarlas mañana al café. Y aislarte y pensar sobre ellas. Es más, te animaría a que te leyeses la entrevista y pensases cuánta razón tiene este sexagenario, que es más psicólogo social de postín que tú que no eres ná. Bueno sí, eso.

Idea Ordenadora Básica número 1:
Si se eliminase cada año al 2% de los peores profesores, habría una revolución en el sistema educativo de EE.UU.
Joder, y en el de España. Aquí habría que subir el porcentaje al 10%. Nisbett lo dice así -subidea de la Idea Ordenadora Básica número 1:
Si cada año se pudiera eliminar del sistema al 2% de los profesores que peor lo hacen, el sistema educativo experimentaría una revolución en apenas una década.

Idea Ordenadora Básica número 2:
En los países europeos en los que se recurre con frecuencia a las jubilaciones anticipadas tiende a haber un notable descenso del coeficiente intelectual entre los 68 y 70 años.

Cuando llegue, si llego, entro al blog y lo describo.

Idea Ordenadora Básica número 3:
Normalmente, hasta la tercera generación, los inmigrantes no tienen un coeficiente intelectual similar al de los autóctonos.

Seguid leyendo en la entrevista qué más dice. Goloso, ¿eh?

lunes, 28 de septiembre de 2009

Deja de confeccionar listas

¿Te señalan? ¿Piensas que eres el único gilipollas que vive en el barrio? ¿Por qué tú? ¿Por qué has llegado a pensar así, a ser así, a vivir así? ¿Dónde están tus objetivos? Ya, eres un gilipollas. Déjalo.

Yo te veo así, como un gilipollas que sólo descomprime la realidad desde un prisma, desde el propio prisma. Por eso no ves a los demás, sólo los intuyes, por eso te crees el mejor y por tanto el más gilipollas tanto a tus ojos como a los ojos y ojetes de los demás. Hasta qué punto tu originalidad no es un sinsentido y un copy&paste modelno, modelno y más modelno. Yo, que no soy gilipollas sino Sir, estoy de modelneces hasta el ombligo peludo.

Hoy te propongo, para que dejes de ser un gilipollas, que abandones tu costumbre, tu rancia costumbre de confeccionar listas. Desde hoy, en vez de listas, irradia ideas que tenga una pizca de conexión, escribe relacionando, por ejemplo, la palabra gilipollas con tu simplicidad vital. Así: GILIPOLLAS-SIMPLICIDAD VITAL. Deberías empezar por ahí y preguntarte, te doy otro ejemplo, por qué Ende representa para mí cierta infinitud literaria. Así, de este modo: ENDE-INFINITUD LITERARIA.

Tú, que NO (ON) eres gilipollas, ¿qué piensas?

Ende era bueno, ¿verdad?

domingo, 13 de septiembre de 2009

La botella aplastada

Lo que no oyes de día lo escuchas de noche: las emisoras que tus vecinos sintonizan cuando se van a la cama a descansar; el consejo que le da una fiel esposa a un marido desesperado porque no sabe qué trabajo elegir; la botella pataleada por dos, siempre son dos, hijos de puta. Porque es tarde y mis hijos duermen y son las dos y pico de la madrugada. A esas horas siempre pasea por la calle algún hijo de puta al que le gusta hacer ruido con una botella aplastada de plástico vacía de agua y llena de nada, ahora de nada, sólo de ruido.

domingo, 12 de julio de 2009

Hasta luego, pollos

Buenas noches, felices vacaciones, me voy a la playa de Cassany a contar bikinis, después al campo-cortijo de mi amigo Pelagio; allí contaré cuernos y promesas. Más tarde, cuando esté harto, cuando me haya cansado de soportar y contar las sombras de todos los gilipollas con los que me voy a ir encontrando -y eso que quería descansar, regocijarme en la uve de la palabra estival (arriba, abajo, arriba, abajo...)-, regresaré para ver qué hago con el blog; si lo cierro, lo dono, lo vendo o lo alquilo, que últimamente está dando un por culo que si yo os contara me diríais: "...".

El curso escolar viene complejo: ecuaciones de grado, proyectos muy salvajes, como todo lo que hago, que soy Sir y participo en los sueños de casi toda la humanidad, y más asuntos que he olvidado y ahora no encuentro a mano la lista donde los tenía apuntados, la lista de la complejidad.

Pero que..., pero que vuelvo pronto, pollos.

sábado, 11 de julio de 2009

Empeñarse y conseguirlo

¿Quién no puede escribir una obra de arte?

Tú, por ejemplo. Sabes que en tu puta vida vas a crear una obra de arte. Ni pictórica, ni escultórica ni arquitectónica. ¿Literaria? Tendrías que recluirte en un monasterio o en un ascensor con plantas y paradas hacia... ¿hacia dónde? hacia el infierno: planta menos uno, planta menos dos, planta menos cinco, planta menos equis. Me impresionó ese cuento de Buzzati; el del ascensor, el del hombre que se enamoró de la adolescente, el de la adolescente que gritó desesperada.

Lo que me preocupa ahora es saber por qué la gente es tan gilipollas cuando se empeña en hacer el gilipollas hasta extremos infantiles. Eso sí me interesaría descubrirlo.

Tengo que resolver la duda cuanto antes porque estás toda la vida preguntándotelo y no es tarea de vida estar así toda la vida y más vida que te queda sin saber lo que te queda. De vida, digo.

Mi segunda preocupación es ganar a los bolos y mirar de refilón a..., bah.

Pelirroja subjuntiva Personaje

Guardar como: “Vivir en subjuntivo”.


El escritor no soy yo sino Minuto. Minuto es el nombre de un personaje del libro de un noruego, o de un sueco, o de un escritor lapón. Lo recuerdo pero no quiero decirlo. No me da la gana revelar quién es el autor que nombra y hace sufrir a sus personajes con nombres como Minuto. Encima de la mesa lo tengo. Edición de 1943. Editorial Aretusa. Ya lo reseñará el borracho de los martinis.


Ha sido nombrar a Minuto para que comenzase a dar la hora el personaje.


Libro recuerda cómo Minuto se hacía cargo de la compra en una novela.

Voy despacio.


Leo La catira de Cela. La catira hay que leerla tan despacio como puedas. Leerla como si estuvieses metiéndole mano a una compañera de mesa de biblioteca que ni conoces ni hasta hoy se había dejado conocer.


Este hecho tuerce irremediablemente el destino del post.

Hoy, una chica de unos treinta y cinco años se ha dejado rozar. Corrían los minutos y el personaje protagonista de la acción sólo alucinaba. Él recordaba cómo esa pelirroja en otra ocasión no muy lejana en la semana, lo había mirado. Hoy no, hoy nadie ha mirado a nadie. Personaje estaba leyendo y subrayando los apuntes de Derecho Administrativo cuando Pelirroja se ha mesado el cabello y ha sugerido, ha levantado el pestillo, y con dos ojos, con sólo dos ojos, ha mirado a Personaje. Interés. Ella miraba con interés.


Personaje no ha perdido el tiempo y por ser viejos conocidos, -una, dos semanas coincidiendo en la biblioteca del parque- ha lanzado a sus dedos a la expedición, a la selva, a soportar quizás dos hostias allí en medio, allí en mitad de tantas cabezas cabizbajas, con rotuladores fluorescentes y ventiladores de portátiles arrancando. Personaje decidido, ha jugado con sus dedos sobre la pantorrilla de Pelirroja. Pelirroja ni hostias ni nada. Pelirroja abría las piernas pero Personaje frena. Personaje no quiere que su entrega sea considerada un mero reflejo fast food. Este pensamiento le hace recobrar la cordura y vuelve a colocar los dedos sobre los apuntes donde ahora sólo intuye muslos femeninos postuniversitarios. Gobierno de los Representantes.

Representantes: Pelirroja y Personaje.


Pelirroja nunca ha hablado con Personaje. Primera deducción: Personaje tampoco.


Pelirroja está agobiada con el examen de la semana que viene. Personaje está ahí para calmarla.


En la vida real sé que estas situaciones son tan verídicas como la que cuento ahora. Si no albergasen un pizco de realidad, ¿qué sentido tendría narrar que Pelirroja aprobó el examen y Personaje dejó a su novia de toda la vida?

jueves, 25 de junio de 2009

Quiero enloquecer

Mi lengua es una lagatija que hace el "cunilinguis" (¿?) very well. ¡Puag!

Pues sí, ya me ha llegado. Qué duda cabe. Ninguna. Tanta frase hecha y tanta polla...

En el barrio todos han dejado de comer para leerla, y de respirar para escribirla. No, para escribirla no, para vivirla. Sí, me ha llegado. Voy a reservar la lectura del texto para el fin de semana, para las dos madrugadas del fin de semana. Sí, las enumero, vamos a aclararnos. Madrugada primera, de viernes a sábado; no hay whisky porque los viernes de madrugada no bebo whisky. Madrugada segunda, de sábado a domingo. Por cierto, ahora que me acuerdo, si algún día decido enloquecer escogeré estas horas de la semana, las que transcurren desde las una de la madrugada a las cinco del sábado al domingo. En esa madrugada, como en las madrugadas santas, sí habrá whisky.

Novela corta, por lo que puedo ver. 163 páginas. El ayudante de mi librero, Antonio -que sabe mucho más que todos los profesores de mi universidad de literatura- me dice que sí, que es corta pero que parece densa. No la ha leído pero se la voy a dejar cuando la termine. Él me ha regalado ya, bajo cuerda, otros tantos libros de empedernidos de la literatura. Faltaría más.

Este post podría haberlo escrito allí. Pero no me interesaba. De hecho, no se lo he enviado a B. Él, que es mi amigo desde 1º de BUP, será quién después hable más y más y mucho más sobre ella, de la novela, que parece densa pero que a simple vista es corta -ya lo he dicho, ¿no?-, de tarde entera de sábado (bueno, todo dependerá de la mierda de velocidad lectora que tengas).

Él se ha vuelto fan del Olmos. Ni que repartiese chupa-chups. Además, aquél empieza a levitar y a mí no me gusta que la gente a la que aprecio levite, más que nada porque parecen monigotes del Harry Potter. Se vuelven feos y todo, se endiosan. Kafka nunca levitó, sólo escribió. Faulkner tampoco levitó, sólo escribió. Ni Buzzati, que sólo escribiría ni Dostoievski que escribió y escribió. Ninguno levitó. Los escritores que empiezan a levitar terminan haciendo el ridículo. Cuántos se han puesto a levitar últimamente. Yo he dejado de leerlos. Que les den por el culo. Pero éste aún no levita. Sabe dónde está. Además, se intuye que entiende y que sabe conjugar el futuro que le espera. A ver si algún día me tomo una caña con él y le digo lo bien que escribe y me manda a tomar por allí, sí, también. Es capaz. Ahora me da vergüenza decírselo, vaya a levitar de verdad y a joderla.

Este texto no está revisado y menos bosquejado. Últimamente no actúo así. Reviso cada palabra que escribo. Me da vergüenza sacar en pelotas a mis amigas por muy buenas que estén, así desnudas, con sus vocales y consonantes sonrojadas, como fotografiadas en un campo nazi.

A mi me gustaría enloquecer y escribir como un loco pero vamos a dejarnos de gilipolleces y vamos a seguir con la vida como mejor podamos, con la mujer y con los hijos, con el curro y con las lecturas, las escrituras y la madre que me parió. Tirando, que es un gerundio muy español y muy de aquí.

Que de quién hablo. Joder, perdonad. La obra a la que me refiero aquí es a El estatus de Alberto Olmos (Lengua de Trapo, 2009). Por cierto, apunto para el fin de semana que debo escribir a las zagalas de Lengua de Trapo para señalarles una errata en la solapa de la contracubierta. Donde se lee Las lagatijas huelen a hierba debieran haber escrito Las lagartijas huelen a hierba. Son detalles que definen a una editorial. Yo lo pienso así. No me gustan las erratas en las editoriales que tengo como referencia y en las que me gustaría trabajar.

En la web les pasa igual. Pinchas el libro del Olmos y te tranportan al libro de Manuel García Rubio que aparece por error; nada más que por eso, se ha llevado el premio de "Te va a leer tu santa madre".

Tampoco me gusta el café frío, y lo digo, y si me lo bebo, vomito. En el Colegio Mayor donde estuve preso tres veranos, allí en el corazón de Zaragoza, me daban café solo con cubitos para vomitar las borracheras. Pero son cosas más íntimas y no me gusta contarlas aquí, vayamos a escandalizar a los lectores.

Ah, por cierto, no me voy a leer tampoco el libro de las lagartijas de la Andrade. No me gusta la portada.


jueves, 18 de junio de 2009

Venga, hazlo

Tú, con quien sueñas es con él. No te sonrojes. Debes hacerlo, debes ser toda una reacción exotérmica. Lo endotérmico está oculto entre las vaporosas faldas de la timidez. Tú, airéalo, mujer, estás en tu derecho, tienes derecho.

martes, 2 de junio de 2009

Salgo del anonimato

Yo abrí este blog con el fin de escribir oraciones coordinadas y subordinadas de sustantivo y relativas desde el anonimato, siempre desde el anonimato. Pero no. Ahora ya, casi todos los lectores de este blog, saben que me llamo José Ignacio Peinado García y que vivo en un pueblo de Jaén: Úbeda, que es Patrimonio de la Humanidad (qué gilipollez). Por eso me voy por los cerros de Úbeda con más frecuencia de lo que mis lectores desean. Os tenéis que joder, lo siento. Tenéis que pagar un precio por leerme y que este precio me sirva para seguir escribiendo sandeces. 

Olvidé decir que Peinado es por parte de mi padre y que García es el apellido de mi madre que era puta o así: por la puta de mi madre que da igual como presentes las palabras, si ordenadas o desordenadas. El sujeto es un mequetrefe que agacha la cabeza ante el verbo. Mi madre era puta, sí. Era a su vez hija de puta. La Guerra Civil hizo a muchas mujeres putas. Esto no sé dónde lo he leído pero lo he leído. O me lo he inventado, no lo sé. La gente no se lo cree cuando lo cuento. Es como cuando te dicen: "¿Ése qué es?". Y tú contestas: ¿Ése? Ese es un gilipollas (porque solemos adjuntar el gilipollas como si fuese un archivo -adjunto de un correo electrónico que no es postal y que no lleva sello y que ensalivas con pizcas de café cortado y que se queda seco cuando el destinatario lo abre y dice y piensa que eres un puto guarro -el puto es otro adjunto, jaja, qué risa-). ¿Ése? Ese es médico. Y esa, puta como mi madre. Nadie responde: "Ese es un hombre y esa una mujer"La gente me mira entonces con cara de gilipollas y se calla y pide la cuenta y se levanta y se va.

Nadie quiere estar ya conmigo. No sé si es porque mi madre era una puta o porque soy un gilipollas. 

Pero me da igual todo. Ahora todo me da igual porque estoy escuchando Say (All I need). Y yo no necesito nada para volar: ¡levito solo!

Me gustaba escribir desde el anonimato pero se esfumó el deseo. De todas maneras, la vergüenza me sume en un estado de apollargamiento y me hace reconocer que me falta más lumbre. Voy a por fuego (pero sigo sin fumar -4 meses o dos cojones, da igual-)

domingo, 31 de mayo de 2009

Diarrea editorial

Y tú, ¿qué? ¿Qué estás leyendo ahora? No quiero saberlo. Cállate, por favor. Así me gusta. Seguro que no estás leyendo a Moncure; tampoco a Chejfec, ni a Salter, menos a Vollman. A Musil ni en sueños. (Risas encontradas) -¿cómo son esas risas, pollo?-. 

Tú eres un insulso, que lo sepas. O insulsa con A mayúscula. Tú eres un insulso porque ahora lees diarrea editorial. Defíname diarrea editorial, Sir. Y un cojón. Abre el ABCD de esta semana por la página 22 y lo que ves, todo eso es diarrea editorial. La diarrea editorial esta semana es fétida, como siempre. Bueno, hay un título que no sé qué hace ahí. Y no lo sé porque Acantilado no produce diarrea editorial. No. De verdad. Entre mis manos tengo uno de sus libros. Son suaves, como el pecho de una moza recién aseada y lubricada. Sí. 

Sé lo que lees porque esta mañana una cuñada -que tiene un culo de verdad- me ha preguntado que si me he leído la trilogía del Larrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrson. No, cuñada, no. Léela por mí y me la cuentas, por favor. Sólo era por preguntar, cuñado, cómo te pones, por Dios.

Yo, lo que debería montar es algo parecido a una tienda de antigüedades. Y hacerme viejo ahí, sacándole brillo a los muebles. Y llevarme a la tienda tochos de libro como el que he acabado hoy. Sí -estoy aseverativo hoy, y enunciativo, que me he enterado-.

Hoy por fin he acabado El hombre sin atributos de Musil Deloscoj. Cuando he cerrado el libro no sabía si era Musil o Berhnard. Yo los comparo. El otro día se reían de mí en la librería porque los comparaba. Es verdad. (Me da igual que se rían de mí, me suda que se rían de mí). Mi ego siempre es más listo y más grande, como una montaña de azúcar chupa que chupa... 

Ahora seguro que vienen dos listos aquí -los listos siempre acuden a blogs como el mío- y dicen que si soy gilipollas al comparar a Bernhard y Musil. Dejad que haga lo que me dé la gana con mis comparaciones. Son comparaciones cósmicas y tiranas. El primer término de la comparación siempre es macho y se llama Marín y el segundo hembra y obedece, al clamar entre los cardos del campo, al nombre de ¡Jimena! Y Jimena se apresura a venir porque es la segunda parte de mi comparación. Las comparaciones suelen ser humo, humo humano, como el título del libro de Nicholson Baker (que no tengo ni puta idea de quién es)

¿Y después de la crisis qué? 

Después de la crisis seguiremos bebiendo aceite de oliva virgen extra al cubo. Eso no lo duda ni Dios. 


jueves, 28 de mayo de 2009

Muerte Canina

Dejé de besar perros cuando cumplí los 18. Escribo esta frase para introducir este blog pero esa frase no tiene nada que ver con lo que quiero decir y menos, explicar. Cambio de manivela.  

El blog es de un amigo. De un escritor de aquí y de su amiga Marisa, que es de Sevilla -y que está buena, parece-. Ella fotografía sus relatos y él escribe sus fotos. Es así de sencillo. El primer post no me ha defraudado, Jesús. Lo que quiero ahora es que me saques de la duda: ¿lleva o no lleva sujetador la viuda de la foto? Estos detalles dan vida a mis íntimas metáforas. 

La unión es efervescente. Qué gusto. ¿Voy llamando al editor?

No sólo de lagárticas vive el de a pie, joder. 

¡Larga vida a Muerte Canina!

lunes, 25 de mayo de 2009

Además, tampoco quería hacerlo...



-¡Todos los días no oigo hablar de otra cosa más que de práctica sexual, de abrazos satisfactorios, de puntos esenciales del amor, de glándulas, de secreciones, de deseos reprimidos, de entrenamiento erótico y de regulación del instinto sexual! Problablemente cada uno tiene la sexualidad que se merece; así lo afirma, al menos, tu prima pero, ¿merezco yo acaso tal grado de sexualidad?

El Musil en El hombre sin atributos, tocho dos (II ó 2), página veinticuatro de mayo (245).

No voy a joder la cita. Me callo. 

..., joderla. (continuación del título del post)

Fotografía -inválida para una portada-cubierta- de Bob C. Clarke

domingo, 24 de mayo de 2009

Es un farsante

-¡Pienso que es un farsante -dijo Ulrich. 

Ah, pues no lo sé. El libro puede presumir de un título provocador: El hombre que no se follaba a las mujeres de su oficina. Tan provocador que ha tenido que editarlo la desconocida -para vosotros- editorial Gomilla -que existe aunque Google no sugiera nada, joder-.El hombre que no se follaba a las mujeres de la oficina donde trabajaba era un señor muy alto y muy desgarbado, con los bolsillos rebosantes de mecheros que siempre encendía a la hora del café y a la hora del almuerzo, almuerzo, café, ese es el orden. Encendía para dar lumbre a los cigarros de las muchachas que se apostaban sobre la moqueta verde golf de la oficina de la tercera planta donde el servicio (o W.C.), tanto de chicas como de chicos, era extenso, grande y superficialmente demoledor; también cómodo. Allí se trabajaban unos a otros y volvían con la paz entre sus piernas. Qué cosas. Siempre igual, Sir. (Me da lo mismo -dijo el Sir).
 
Me escribía con él, con el autor. Sebastián Lomaz. Rompí mi relación con él cuando decidió envíar el manuscrito a esa editorial, a la editorial Gomilla. Me tranquilizó diciendo que lo haría con seudónimo. Y a mí, ¿qué más me da? El caso es que el libro sale en dos semanas. Me es indiferente si os hacéis con él o no. Eso, de verdad, me da igual. Me da un supino igual que ni os imagináis. 

En fin. Ahora pienso que debería dedicarle más tiempo a la escritura. Con quince minutos no voy a ningún lado. Debería prometérmelo, así, como de verdad. Voy a intentarlo. No miento. Quiero escribir el contralibro: El hombre que sí se follaba a las mujeres de su oficina a la hora del café. Siempre igual, Sir. Qué feo es usted con la palabra, joder. Aún así, f...

PD: Me da igual. 

sábado, 23 de mayo de 2009

Más chuminás


Yo creé un grupo en Flickr titulado Caligrafía and Calligraphy pero como no tenía tiempo me borré de él y dejé de hacer el gilipollas. Ahora lo administra una amiga muy, pero que muy maja que se llama Miranda y que canta muy bien, tan bien que vive de eso. Eso pienso yo, que soy Sir.
Ahora sigo escribiendo, cómo no, pero para mí y mis dedos, que piensan y... ¡bah!

jueves, 21 de mayo de 2009

Pure Alsen Bert

Sé leer. Sí, también sé leer. Observo a mi hija mayor, ahora que no se ha casado, ahora que no está casada. Tiene cinco años. Ella es parte de un nosotros. Está creciendo. ¿Por qué ha de crecer? Uf, qué mal lo voy a pasar, joder. 

Hoy entro aquí con medio kilo de habas. No sé si es tiempo de habas. Vivo en una ciudad y en las ciudades no hay huertas. Voy al mercado y en el mercado encuentro hoy de todo. Hasta nabos y consuegras. No sabes en qué estación estás. Hoy he recibido unos cuentos para leer que versan sobre las estaciones del año. Son inéditos. Son de un amigo que tiene cuatro novelas, o cinco. Dos de ellas muy buenas. Me gusta como escribe. Me gusta cómo follan sus personajes y cómo van a misa. A misa hoy va aún mucha gente. Me lo cuenta mi vecina Esther cuando me la encuentro en el ascensor -a mí no me gustaría encontrármela sino...-. Los ascensores deberían tener un botón con el que acceder al infierno. Y allí desnudar a Esther y contarle los lunares. Se los cuentas y se los rodeas con el índice y le das al piso primero. O al del cielo. Sí, es verdad, con el meñique da más gusto. Haced la prueba, desnudad a alguien en un ascensor y rodeadle los lunares de la espalda y del pecho con el meñique. La gente lo hace, no es nada surrealista. De verdad. Verdad de Sir

Había entrado al blog para entrar. Sí, para entrar y escribir algo automático, como esto que han leído dos de cada diez personas que han visto el nuevo post. Vosotros os creéis que la gente entra a un blog y se pone a leer inmediatamente lo que hay escrito de viejo. Eso no es así. Si tenéis un blog debéis saber que la gente lee el post al quinto intento. La gente está muy perra con esto de leer en pantalla. Lo que ocurre es que mis post en el momento que ellos saben, saben no, conocen que tú te relames con ellos, se imprimen solos. Solos, sí. Se corren en la tinta de tu imaginación. Son así de virgueros. 

Últimamente estoy de acuerdo conmigo mismo. Estoy abandonando mi crueldad hacia mí, mi consigo mismo pasarlo mal. Ya no lo paso mal. Ahora cuento segundos. Los segundos son verdes y los minutos amarillos. Las horas rojas y los días, pasados, siempre pasados.

He de dejaros. No os quiero cansar. Hoy han analizado mi letra a bolígrafo. Vengo asustado. Dan justo ahí, donde te hace gracia y no, donde te asustas porque con un trozo de texto vislumbren parte de tu personalidad. Acojona, de verdad. Tengo que recuperar en Flickr otro texto que subí manuscrito y que me comentó desde Bélgica mi amiga L. Lo busco y os lo enlazo. Cuando pueda, no me agobiéis.

Besos de Sir -marca registrada como Pure Alsen Bert-

domingo, 17 de mayo de 2009

La fe como braga

La gente inteligente pinchará sobre la imagen. La gente no inteligente no pinchará sobre la imagen. La vida es así de sencilla, si de inteligencia se trata. 

jueves, 7 de mayo de 2009

El mundo empieza mañana

Con música de Dulce Pontes y Ennio Morricone, he decidido que este blog se constituya en libro. Tengo editor apalabrado, sentado en su mesa y ahora, leyendo, está leyendo. Es el día. Hoy es el día. No voy a esperar más. 

Tampoco quiero perder la chaveta. Hay algo que me tiene aturdido. Una insignificancia del tamaño de una lenteja, pero me tiene extraño. Me resulta desagradable tenerme como extraño a mí mismo. Muy desagradable. Es como si te miras en un espejo y siempre que te reflejas en élap apareces despeinado. Más si te has peinado cien veces, como mínimo. 

La insignificancia reside en que los textos que escribo en Word, o en Open Office, se me trastabillan cuando los pego aquí, en blogger. Y me da un coraje que no te voy a contar porque te aburrirías y dejarías de leerme. Quiero que dejes de leerme ahora. Te lo ruego. Bien, gracias.

Yo soy un zagal de letras mixtas aliñadas con un comienzo de Químicas y un frustrado anhelo de haber cursado Filosofía en la universidad de mis amigos los Rouges

Yo soy de los que aconsejan mandar a la mierda al que por la mañana te llegue y te diga: "El mundo empieza mañana". Necesitará, quien lo haga, cierta pedantería para proclamar tal soplapollez pero ahora que todo el mundo aspira a ser cantante de OT o a ser bailarín con mallas rosas y ceñidas de programas como Fama, también los hay que se te acercan y te repiten; "Nene, mañana empieza el mundo". 

Y claro, el gilipollas te deja pensando. Mira que si es verdad; quizás sea necesario empezar a mirar el mundo de la forma más amplia que puedas. Por ejemplo, así: Así. (la moza es simpática)

En fin, acabo. Mientras llamen polla en Ecuador a la chuleta con la que los zagales de la ESO copian en los exámenes, pueden venir trescientos tontos a decirme que el mundo empieza mañana. Tú no eres tonto, lo sé...

martes, 5 de mayo de 2009

De la semicordura y las ideas oportunas

De la semicordura y de su segunda mitad fructífera. Tened cojones y ponedlo en Google. Título de genio. De genio entero, no mitad. (Risas, muchas; Google no es Dios -la gente lo olvida-).

Llevaba razón:
"El genio es el que inspira al hombre, en los momentos más inverosímiles, el modo más estratégico de dirigir la pelota". 
Él hasta ahora lleva razón. No sé como se llama. No lo voy a decir. Mi semicordura lo impide. Es difícil formarse una idea clara de lo que significa estar semicuerdo. Yo lo ando así, entre combas y juegos infantiles. La semicordura provoca olvido. Olvidas todos los nombres, o casi todos. Si ahora me preguntaras cómo se llama mi hija te diría que Roberta; pero no es así. No siendo ese su nombre he dicho seguro: ¡Roberta! Claudina. Tampoco. No sé cómo se llama. 

Coméntale a tu compañera que debes, que quieres abandonarla. No hay más laberinto. Ya no está el laberinto. El amor no es un laberinto, no seas gilipollas. Debes decírselo así, sin miedo: "Mira, nena, el amor no es un laberinto". Cuando se lo digas, antes, picha música de Michael Andrews. Se oirá mejor lo de gilipollas. Se es, se cambia. Díselo sin miedo. Todo menos un laberinto poético.

Cuando decimos lo que sentimos sin miedo, sin esperar esa cara que te determine a sentirte bien o mal contigo mismo, cuando escupimos ideas oportunas, sí, eso es, ideas oportunas, los dominios de la razón se ciernen sobre tu vida y recobras gotas de felicidad. ¿Veis? Lo de las gotas de felicidad ha quedado muy cursi. Es lo que tiene escribir en un blog, prescindiendo de Word y de Openoffice. 

Hay algo cierto en todo lo que hoy he escrito. A pesar de ello, hay gentes que lo consideran inseguro. Lo siento, eso no. No soy inseguro. Qué peste.

sábado, 2 de mayo de 2009

Estornudan y te asustas.

El Estado no está obligado a traerte de vuelta a casa, nena. El Estado no te ha engendrado. Sí, eres un engendro porque tus padres lo hicieron -te engendraron- en una noche romántica de televisión y palomitas, de esas donde el padre, a media tarde le dice a la madre culona: "Nena, sábado, sabadete, camisa nueva y polvete".  Ella sólo se toca el coño. 

A mí me importa tres pimientos, por no decir tres cojones que te hayas ido a estudiar periodismo a una de las universidades de Méjico. Ahora más, porque están todos estornudando-te. A mí eso me da más igual, valga la cacofonía. Si te has ido es porque consideraste en algún momento de tu irracionalidad, en algún estado de tu no-raciocicinio que la carrera de periodismo era más guay cursarla en Méjico que en España. Así, de primeras, te voy a decir una cosa: gilipollas.

Ahora tus papás de verdad se han quedado en paro y no tienen euros para traerte a tu España querida; ¿qué necesidad tienes de dar por culo, niña? Chíngate a un mejicano y deja vivir a tus padres, que tienes el coñico negro, joer. 

La gente se cree que el Estado debe repatriar a sus ciudadanos por el simple hecho del estornudo en país ajeno, en país extranjero. Que la gente se haya puesto a estornudar como estorninos borrachos no es problema mío, menos de un Estado tan patético como el español. Y no es problema mío porque tengo la despensa repleta de antivirales. Ah, por cierto, los estorninos estornudan sin parar cuando están borrachos. Lo difícil es emborrachar a un estornino. Se puede conseguir pero es difícil.

Estos niños de hoy piensan sobre la marcha, sin mucha reflexión de poso, que el Estado es un padrino. Que el Estado debe pagar su viaje de vuelta a España porque allí, en Méjico, se han puesto todos a estornudar unos y enes y haches.

Partida de gilipollas. Por Dios.

Hay que ser más sensato y mirar por la razón, que está muy olvidada.  

jueves, 30 de abril de 2009

Bastian de los

Buenas noches.
Hoy he dejado de recibir correos electrónicos a las 22:30 h. Otros días, dejo de hacerlo hacia las 23:15, cuando las gentes van a buscar a los machos y las hembras domésticas. Y domésticos. O cuando deciden decirse que están agotados. Y se acuestan con los cascos en las orejas y las palabras en los oídos. Nadie revienta. Nadie suele reventar porque antes se han convencido de que están agotados. 

Me gusta lo que escucho en estos momentos en los que El hombre sin atributos me ha dejado tranquilo dos minutos: escucho a John Williams y su A window to the past. Es música de Harry Potter. Me juré no leer nada de Potter y menos ver sus películas. Es chapapote imaginativo. No lo he conseguido. Mi hija Claudia ya ha hecho que vea la película. Ya no tiene sentido leer el libro.

Leer el libro y ver la película. Menos mal que La historia interminable fue un libro que leí en la buhardilla de mi cama. Mi cama tenía buhardilla. Mi cama tenía una buhardilla verde oscuro. Desde allí gestionaba la prudencia para hacerme mayor. Menos mal que me leí antes el libro que la película. Las películas no se ven. Ya lo sé. Vaya mierda la película del Bastián (aquí pega "de los cojones") que no ví. No sé a quién tengo que agradecérselo. Si escribir fuese tan fácil como crear entradas de blog, yo sería muy feliz. Soy feliz. 

Interne es alucinante pero sigue tan caótico como siepre. Por eso no voy a entrar en dos días a internet. A ver si me echa de menos. Que sí, que me va a echar de menos. 

sábado, 25 de abril de 2009

¿Ram que Pascual?

Mañana entrará en nuestra casa la historia universal que no es lo mismo que decir y escribir que mañana entrará nuestra casa en la historia universal. No, no es lo mismo Ram que Pascual... Ram pertenece al campo semántico de la informática y Pascual es el nombre del hombre que visita a la señora todas las noches en su alcoba para taparla y darle un beso en la mejilla. El nombre de Pascual es nombre de hombre separado que busca desesperadamente una mujer con la que follar.

Follar hoy es fácil. No quería hablar de esto pero ha vuelto el tema. El tema es como una cita que se dice para quedar bien y demostrar que tú no eres un inculto, que no eres un gitano del barrio de la Magdalena de Jaén capital, del Jaén capital y de sus hartizos olivos de aceite de oliva virgen extra y menestra. Sé que hay gitanos cultos -que han ido también a la universidad- pero cuando uso el sustantivo gitano mis afirmaciones sobre la cultura y la incultura se hacen más pesadas, más visuales, más gráficas, ¿verdad? Bueno, si no las ves no te culpes. 

El escritor folla más de día que de noche. La gente cree que los escritores y los escribientes no follan. La gente cree que como el escritor escribe la mayoría de las veces de noche, no folla. La gente es gilipollas. La gente sólo conoce la línea recta para ir de un sitio a otro. Yo uso la espiral que genera serpentinatas. A mí me da igual. Siempre me da igual todo. 
Negrita
A mi amigo Julio León lo tienen harto. Él es un escritor de renombre. Tiene cinco novelas editadas en GG Editores. Su mujer es una mujer muy guapa. Demasiado guapa. Ayer se nos hizo tarde regresar a casa. Las cervezas corrían y saciaban nuestra sed. En un momento él dijo que escribía de noche y dos listos se mofaron: "Follas poco, Julio". Los listos se creen dioses cuando son en realidad dos ¡gilipollas! El amigote suele ser siempre un gilipollas que da por válidos los prejuicios establecidos por otros tantos gilipollas. En España sólo se folla de noche y así nos va. Por eso se dice aquéllo de que los amigos se cuentan con los dedos más pequeños del pie derecho que uno apenas se mira a lo largo de la vida.  

(No sé qué suena tan bien en la radio del iTune canal Clásico, subcanal CINEMIX. A ver. Lo escribo, suena bien, muy bien: A. R. Rahman-Latika´s. Theme fea Suzanne-Slumdog Millonaire. La película de los zagales indios, ¿no? No la he visto. Me cuesta ver cine. Es tiempo que me imposibilita estar leyendo. Creo que al final de mis días odiaré el cine. A Kafka creo que le pasó algo similar. Creo, hilvano, deduzco. Yo a Kafka no lo conocí).

24 horas tiene el día y el talento es una palabra vacía. El talento no existe. De verdad, tenéis que creerlo. Sólo existe el talento de los demás que por cierto es una novela de Alberto Olmos que es un gachó que escribió ABDN, una de las mejores novelas que he leído en mi vía que es mi vida. 


viernes, 24 de abril de 2009

Peróxido en la Wikipedia. Gracias

Internet es alucinante. Llevo dos días escribiendo aquí y ya tengo entrada en Wikipedia. Gracias, amigos. Mi rol, como bien podéis leer, es el de agente oxidante y reductor. Además, reacciono con casi todo. Mi especialidad, a diferencia de lo que en la entrada en Wikipedia especifican, son las mujeres. Reacciono con cualquier tipo de mujer. Con las de verdad, desprendo más de 196 kJ (kilojulios). Si su nombre comienza por O, el camino es mucho más fácil. Olga, por ejemplo. La historia debería seguir con una Olga Guzmán, por ejemplo, pero nunca tuve una amiga llamada Olga Guzmán.

Hoy entro y escribo aquí para continuar con mi diario. De nuevo.  Llevaba dos días sin hacerlo y ahora que me he sentado delante del ordenador, siento esa necesidad casi corporal. Estos dejes son muy de leedme que me muero de gusto. Qué gilipollez. Necesidad casi corporal, menuda soplapollez. 

Marsé dijo una vez que si algún día ganase el Cervantes se iba a gastar el importe del premio en vino y en mujeres. Qué mentiroso. Delante de su actual mujer no puede decir eso. Además, ya está viejo. He escuchado el discurso de Marsé mientras volvía de Córdoba, en RNE5. Me ha gustado. Me he recordado a mí mismo cuando leo en voz alta para alguien. Me ha gustado lo que ha dicho del cine; ha dicho ahí está el cine y aquí la literatura. Me ha gustado que reviente a pedradas la televisión. Mis hijos cada día ven menos televisión. No me da la gana. Marsé no se va a emborrachar con vino ni va a follarse hoy a ninguna Olga. Hoy no. Eso lo sabemos todos. Sí, lo sabemos todos. Marsé ha dicho interesantes cosas que todos merecemos la pena saber, por si las moscas. Yo te facilito la tarea: Aquí, las cosas que dijo Marsé, y la niña de las bragas de oro. 

Yo leí imberbe Últimas tardes con Teresa y la zagala de las bragas de oro. A escondidas en mi casa. Lo he contado alguna vez. Sí, no lo voy a repetir. Aquellos libros ya nunca los olvidé. De ahí quizás venga mi procacidad en la escritura. Dicen que es un recurso fácil pero a mí me da igual que sea un recurso fácil. Yo escribo como me da la gana. 

Ya me he cansado de escribir con teclas. Os dejo, voy a seguir con la pluma. Marsé hoy me ha caído mejor de lo que me caía antes. No sé el porqué antes no me caía del todo bien. Y eso que me leí con 14 años esas dos novelitas. Yo que sé. Ya lo averiguaré. 

PD: Voy a presentar todos estos textos en una editorial de la Luna. Porque es allí donde se les hace caso a los lunáticos.  

Ah, lo olvidaba. Hoy me he comprado este libro que tenía pedido desde hace un mes. Ha venido desde Argentina y yo tan contento. No es de poesía aunque leas que es de poesía. No os dejéis engañar por tan poca cosa, joder. 

martes, 21 de abril de 2009

doscientos cuarenta y nueve. 249

En Datatraveler, a 20 de abril del 2009. (Estas fecha me recuerda a Loquillo)

Cuando imaginé el retrato, no tuve más remedio que elegir un folio de entre los que tengo apartados para reciclar, y escribirlo. Cuesta escribir con pluma y papel, sin teclado de por medio que interrumpa este contacto majadero con tu esencia de escribiente. No soy escritor. Este detalle es importante que lo sepan.

Escribo y al rato de estar así, escribiendo, se me acopla en la parte inferior, en la parte izquierda, a la izquierda del ombligo, una sensación interna y extraña. A la izquierda siempre. Algo así, algo que no puedo dibujar aquí porque mi ombligo es extremadamente bello. Queda comprobado por los cientos de retratos que tengo de él. Moreno está hasta suculento. Algo interno y extraño como este texto que escribo hoy sin ningún fin aparente, si caso, sin fin evidente sin fin singular.

Era frío escribir con un ordenador. Debería abandonar el hábito de escribir con ordenador. Es innecesario escribir con ordenador si aún persiste entre tu cuerpo y tu alma un deseo por lo genuino. Aunque, más que genuino, parecería superfluo y propio de gentes con mucho, a borbotones demasiado tiempo libre; poca sabiduría humana.

Estoy desbarrando. Empiezo a desbarrar sin necesidad. No tengo ninguna necesidad de desbarrar. Cortad el tiempo y apagad, tirad al suelo y que se rompa en dos mil pedazos, que se destruya ese reloj de cocina que no deja de atormentarme con sus segundos con minieco con color azul con números y con granos de café con esfera en la esfera, componiendo la superficie de la esfera. Con horas como coníferas. Con con.

Ahora sí, este es el método. Encontrado, quiero sellarlo para que perdure. Una página, la cara de un folio con el miembro por delante, usado o virgen, el folio, da igual. Y falta, a este escrito le falta la fecha -que aquí se la pone blogger- y a la que le sobran dos, tres segundos de malos y oscuros granos de café.

El margen izquierdo ha quedado de lujo, como dirían los sevillanos que mañana voy a visitar.

Mañana estoy en Sevilla.

Te traigo azahar, morena, ¡pa tu choscho!

domingo, 19 de abril de 2009

¿Algo inamovible?

En Ashenazy, a 19 de abril de 2009.

Hoy ha sido un día de reflexión. A primera hora de la mañana leía esta oración compuesta coordinada de algo que no recuerdo. Esto: Un genial caballo de carreras convence a Ulrich de ser un hombre sin atributos. Te joden el día con una frase de este tipo. Que una frase consiga que estés durante todo un día pensando como un filósofo pedante, te convierte en una barra de pan duro que ni con la opción de descongelar del microondas se vuelve blando, comestible. Resumiendo: un caballo te jode el día.

No me gustan los caballos. Un caballo es un mecano de penes gigantes. A veces musculados. No me gustan los jinetes que montan sobre penes gigantes. Lo único que me enamora del mundo equino es la palabra horcajadas. A horcajadas me la follé, por ejemplo. Suena bien. Pura eufonía. Además, es el título de una novela que leía hace tiempo.

No recuerdo quién decía lo desagradable que era ver un hombre montando un caballo. Ah, sí, fue Gombrowicz. Que era algo tan antiestético como el cuerpo desnudo de un hombre de calle. Están los hombres de calle y los hombres de anuncio. El 90% de la población es de calle. De aquí se deduce que el 90% de los que nos rodean son hombres y gentes vulgares con piojos en la cabeza.

El desnudo femenino no es el desnudo de un hombre de calle. El desnudo de una mujer de calle no engrosa ese 90%. A la mujer me la dejáis tranquila, ¿vale?

Hoy quería hablar de futurismo y de Balla. De la relación que el futurismo tiene con la Fórmula 1 y con los birretes de los profesores universitarios que se follan a sus alumnas entre clase y clase. Quería hablar también de los hálitos que de nick a nick se echan en estas latitudes, en las latitudes del ciberespacio. Qué palabra tan fea.

También quería preguntaros una cosa pero lo dejamos para otro día.

¿Algo inamovible? Un semáforo.

sábado, 18 de abril de 2009

Mis pasos de verdad


En Fricsay a 18 de abril de 2009

Diario. Hoy voy a comenzar a escribir un diario donde se den cita las mentiras de mi vida y las verdades de mis pasos. Simpática vida. Como debió ser la de Bloy.

Voy a prescindir de la parafernalia. Abriré blogger y pincharé "Nueva entrada". Y comenzaré a escribir.

Los diarios que he leído me resultan ficción. En verdad, los diarios son ficción, como este que ustedes empiezan a leer. Los lectores de este blog piensan que todo lo que pueden llegar a leer en este blog es real como la vida misma, como la vida que llevo en mi mansión del sur de España, en una ciudad como Sevilla, ahora, coloreada de azahar y llena de sevillanas morenas y curvilíneas.

Qué bonito ha quedado. Qué tópico, joder.

Escribía sobre eso. Decía que muchos escritores han escrito sus diarios pensando en los y sus futuros lectores. Qué falsos. El escritor en verdad es un ser falso por antonomasia. Por antonomasia. Se me llena la boca: por antonomasia.

El escritor ahí lo tienes. Siempre contando las verdades que le escupe su imaginación. No sé cómo toleramos a los escritores que escriben ficción. Un escritor que escribe ficción debería llamarse de otro modo. Ahora olvido el nombre que había ideado para tales escritores que ya no son escritores. Se parecen a Dios, pero en minúscula y en plural: dioses.

Un diario debe ser equivalente a entrar en un ascensor y encontrarte un desierto donde llueve todos los días y a todas horas. La imagen de un desierto en el que llueve todos los días y a todas horas es una imagen que patentó mi abuelo que llevaba un apellido molón para los tiempos que corren: Ponce de León. Esto no es ficción. Mi abuelo materno se apellidaba así. Con dos cojones y sin ellos. Qué procaz. No sirve de nada ser procaz pero me gusta ser procaz porque mi vocabulario es presto, corto, abreviado, breve, conciso, cortante, efímero, escueto, exiguo, fugaz, lacónico, limitado, momentáneo, parco, pasajero, perecedero, precario, reducido, seco, sobrio, sucinto, temporal, transitorio, ajustado, alcanzado, apurado, escaso, pillado, alelado, bobo, borrico, bruto, cabezota, ganso, ignorante, ingenuo, lelo, memo, necio, obcecado, obstinado, pasmado, rudo, simplón, tenaz, terco, torpe, zoquete, apocado, caco, irresoluto, irresuelto, pusilánime, tímido, esmirriado, flaco, mezquino, miserable, raquítica, raquítico, débil, endeble, estrecho, pequeño.

Ten cojones de dar otro sinónimo.

Hermine reading de Jules Pascin (1885-1930)

jueves, 16 de abril de 2009

El hombre sin atributos

Cuando sales de una biblioteca pública con los dos tomos de El hombre sin atributos de Musil te crees Dios. Casi Dios. Dios dios. Algo superior. Te tocas los cojones y te dices: "Soy Dios, joder". Pero aterrizas pronto. Sigues siendo una puta mierda. Llegas al semáforo y aún en verde para los peatones miras a ambos lados de la calle; vaya un gilipollas a atropellarte, vaya un niñato de coche tuneado a hacer flis-flis; vayan a destrozarte y desmembrarte en cinco trozos, la cabeza por ahí y un brazo tronchado y roto y fracturado por allá. Porque ten por seguro que no bajará Dios a cogerte en volandas, so gilipollas. 
Vamos a leer y a dejar de escribir tonterías. Musil tomo uno y tomo dos, 1500 páginas (6 libros de 250). Dios, joder, ¿no te lo he dicho? ¿Quién se va a leer este libro en un mes? Yo, que soy Dios y además, Sir. 

sábado, 11 de abril de 2009

Domesticado. Tú.

Acabo de escribirle un mail a un amigo que hará un par de años dejó de ser del Opus Dei. Yo sabía que algún día lo iba a dejar. Le gustaban mucho las mujeres. Mucho, nene. Y cuando te gustan mucho las mujeres es una tontería que te hagas del Opus Dei más que nada porque al Opus Dei se va a rezar y a santificarse en el trabajo ordinario. Pero sin mujeres y sin pensamientos impuros.

En el correo electrónico le contaba que la Semana Santa sólo sirve para comer pipas y deleitarte con la moza que se te ha arreglado en la acera de enfrente. Esa moza que saca sus mejores galas para la procesión del barrio. Esa moza que si tuvieses un momento a solas le dirías que qué hace aquí perdiendo el tiempo, que qué hace viendo a un trocico de madera menearse. Que si no le gustaría menear ese cuerpo en otro lado y a otro ritmo.

Eso se lo dirías tú también. Lo que ocurre es que nos han domesticado demasiado. Somos hombres y mujeres domesticados. Buenos, honrados, no-perversos, democráticos y gilipollas.

Te gustaría siempre hablar de mujeres pero ahora te llaman democrático machista si hablas siempre de mujeres. Yo, lo que digo, es que alguien que vibra con Vivaldi y un vaso de whisky, disfruta más de las mujeres que aquel que sólo es perro doméstico.

jueves, 9 de abril de 2009

blogüero

Hoy también voy a comer. Hoy también voy a escribir. Aquí, hoy aquí. A la luz de vuestros semanasanteros ojos, a la luz de los ojos del lector avezado. ¿Avezado? ¿Qué coño has querido decir, Sir? Quiero acostumbrarte, querido lector, a cosas que cuestan esfuerzo y se aguantan con dificultad. Como la lectura de este blog. No será para tanto. El óculo del maestro habla. Sonreirás.

Hoy, como mi amigo Jesús, he añadido los anuncios Google para dar por culo al lector que entre por aquí, al lector que venga a leer mis gilipolleces. Tenía ganas de prostituir el blog. Y lo he hecho. No lo hago con el otro, que es como de más postín aunque lo que allí escriba sea más manierista y elaborado. Risas.

Es juevesanto. Santo. Risas. Voy a comer pisto; verduras con verduras con patatas cortadas en forma de corazón y de lágrimas de virgen. Virgen. ¿Qué? Virgen. Pezuñas de hombre tiznadas de sangre. Sangre. ¿Qué? Sangre, joder. La que se le escurre al Cristo del Diccionario A/G. Enfrente, saludándose, otro Cristo, el del Santo Poder del Diccionario H/Z. El encuentro. Los encuentros, qué bonitos son. Fuentes de lágrimas para sesos aviesos. ¿Aviesos? Para malos hipócritas. Ut sit.

Barrabás y Dimas. Ellos eran ejemplares. Judas fue un chivatica cabrón. Pedro un Cobarde y yo, después de dos mil nueve años, otro más.

Revuelvo, que ni es infinitivo, ni es gerundio ni participio. Primera persona, vuelvo en primera persona ficticia. Aquí, el Sir bloguero. Me gusta más blogüero porque rima con huevero que a su vez lo hace con lechero y éste con mechero. No fumo, joder, ya lo sabéis.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Puede enfadarse

No lo había pensado. Pensar se me da mal. Mal es un adverbio, creo. Repaso la gramática de vez en cuando para recordar sensaciones. Las sensaciones sobrevienen cuando repaso la gramática y la sintaxis. A mí me gusta la sintaxis pero no tengo tiempo para salir con ella. A la sintaxis, diríamos, le suelo poner mucho los cuernos. Se los pongo y me da igual. La sintaxis no va a enfadarse. La sintaxis no puede enfadarse. Si se enfada, soy capaz de esconderle los verbos y a ver qué hace en un tiempo. Como no se prostituya para conseguir verbos. El verbo es una moneda. Compramos relaciones gracias a los verbos. Sin los verbos no podríamos comunicarnos y menos expresarnos como quisiéramos. El verbo es todo. Escribir, andar, fumar, saltar, follar. Siempre surge alguna palabra malsonante. A mí me da apuro pero no soy yo el que escribo. No, no soy yo. Escribe Roberto Echevarren por mi. Mentira, tampoco él lo hace. Sí Javier Bello que es más joven que yo cinco años. Y nació en Chile en la ciudad de Concepción. Nació en Concepción. Qué nombres. Una ciudad sólo puede llamarse Concepción si el mundo, en el momento en que fue fundada, era aburrido. Concepción es un nombre aburrido. A la ciudad ahora la llaman Conchi. Es como de la casa, es familiar.

Los títulos de los post son resultado del azar. Paseo el ratón por la entrada y en un momento dado paro. Donde se quede, selecciono esa palabra y dependiendo de qué es gramaticalmente correcto, elijo la palabra que le acompaña a la derecha o a la izquierda.

jueves, 19 de marzo de 2009

Sin saber por qué

Sin saber por qué. No lo sé.
Hoy, en la calle, a la gente le ha dado por sangrar. No sé qué pasaba. Yo, caminaba y pensaba. Estaba triste y andaba cabizbajo. Últimamente estoy más triste de lo normal, yo, que soy pura vitalidad.
Hoy he saludado a muchos, como siempre. En la calle suelo a saludar a mucha gente porque conozco a mucha gente. Es un coñazo pero debes tanto a tantos que no te queda más opción que sonreír y saludar. Y muchas veces, detenerte para hablar. Así comenzaba todo, cuando me detenía a hablar.
Todos han sangrado. Ahora que lo recuerdo, sí, todos han sangrado. Era sangre, estoy seguro. Era roja. Sí, era roja. Vaya gilipollez. ¿Cómo va a ser la sangre, verde, gilipollas? Sí, Alsen, era roja.
La gente sangraba cuando me decían la verdad de sus vidas. La gente tiene vidas de verdad o vidas de mentira. Se vive más con vidas de verdad pero cuesta muchísimo alardear de llevar una vida de verdad. Una vida de verdad es una vida guante. Otro día lo explico.
No entendía nada y no era un sueño. Ellos sangraban. Nadie lo hacía por la nariz. Antonio, por el oído, Natalia por la vagina o eso he intuido cuando he descubierto el hilo de sangre que bajaba por la parte interna del muslo derecho. Carmina sangraba por las uñas de los pulgares de la mano; a Jimena le sangraban las puntas del cabello; claro, como las tenía tan abiertas, eso ha facilitado el borboteo de sangre en minúsculas gotitas de sangre. Qué naif. Encima, se ha sonrojado porque eso me indicaba que llevaba dos semanas y dos días sin ir a la peluquería. Más le sangraban.
La gente sangraba. No sé qué mas decir. Quiero contarlo así. Hoy, mientras caminaba por cuatro calles de mi ciudad, me he ido encontrando a gente con la que me he parado a saludarles y ha sido en ese preciso momento cuando se han puesto a sangrar. Han empezado a hablar y han comenzado a sangrar.
Ya está. Esto no es ni un relato ni un microrrelato. Esto es una vivencia. Tampoco es un sueño aunque muchos quieran creer que sí, que era un sueño. Si yo digo que no ha sido un sueño, no ha sido un sueño, joder.
Antonio, que rimaba con coño ha sangrado. Natalia que rima con falda –en asonante- ha sangrado. Carmina que lo hacía con su amiga, también ha sangrado. Jimena que rima con nena –también en asonante- también ha sangrado.
Yo he pensado en la Semana Santa, que está la caer. Pero no, no lo creo. Yo creo que la gente ha empezado a decirse verdades a la cara y eso hace sangrar. Seas quien seas. Haced la prueba. Sangra, pero no te desangres.

jueves, 26 de febrero de 2009

¿Vivir para siempre, perros?

¿Es que acaso queréis vivir para siempre, perros?

Qué hijo de la gran puta era Federico el Grande. Qué hijo de gran ramera debió ser Federico. Así chillaba a los soldados que no se atrevían a entrar en batalla. Allí, entre aquel batallón, debía oler mal. A mierda. Cagarse debía ser normal. ¿Es que acaso queréis vivir para siempre, perros? ¡Perros! ¡Sucios perros! ¡Acojonados perros! ¡Cagad, malditos, cagad antes de entrar en batalla!

Me los imagino, mirándose unos a otros, diciéndose que dónde se habían metido, jurándose que no querían sangrar allí. Buscando un lugar más tranquilo donde sangrar porque sí, lo sabían, lo reconocían, tenían que sangrar pero no allí, no como perros sino como hombres y los hombres tienen miedo a morir y tienen miedo a sangrar como a borbotones sucios entre la mierda del batallón y los gritos de aquel hijo de la gran puta. Repito, que me gusta, hijo de la gran puta.

Sentía la necesidad perentoria de escribirlo todo, de escribir y hacer encabezar esta entrada con esa expresión, con esa pregunta que rompió todos los tímpanos, que cierra ahora, así como empezó, este post.

¿Es que acaso queréis vivir para siempre, perros?

lunes, 16 de febrero de 2009

No, blogger, no.

Blogger, tú a mí no me matas, so cabrón.
Me vuelvo a WordddddddddddddPressssss
A joderse.

sábado, 14 de febrero de 2009

DFW, qué cabrón

Voy a hacer mía esta cita de DFW:

"Actúa como si supieras desde que naciste que todo es tópico, que todo está comercializado, que todo es superficial y absurdo. Y que ahí está la gracia de todo"
.


La cita se encuentra en alguna página de su libro La niña del pelo raro.

Título perfecto. Los escritores deberían aprender a titular sus libros "en consecuencia". Los autores de España que es lo mismo que decir y referir a los autores españoles no saben titular sus libros. Todos buscan ese efecto con el que conseguir, sin lugar a dudas, la venta del libro. Pero no, un título debe ser el más fiel reflejo de lo que se esconde en su interior aunque éste sea un símbolo, un simbolón de lo que el autor ha escrito.
Actúa como si supieras desde que naciste que todo es tópico. La frase es perfecta hasta en su sintaxis. Actuar tiene una condición: saber que todo es tópico. Es fácil actuar así. Así resulta sencillo actuar. Resulta sencillo para el que ya haya asimilado que todo lo que nos pueden ofrecer los demás es superficial y absurdo. Hasta el de la pose intelectualoide. Todo es superficial y absurdo.
DFW, cabrón, voy a leerte de cabo a rabo. Es una lástima, una puta lástima que te hayas quitado la vida pero como dices, quizás ya la tenías comercializada y por ende y tanto, era superficial y absurda.
Qué cabrón.

jueves, 12 de febrero de 2009

Entre líneas

No comprendo a blogger. Este post, esta entrada es una prueba. Dejad de leer. No perdáis el tiempo. Repito, esta entrada es una prueba con la que quiero comprobar el espacio entre líneas. No consigo detectar el error que ha hecho que la distancia entre líneas del anterior post se modificase y ahora cueste más leerlo puesto que has de fijar más la vista, has de realizar más fijaciones por línea. Un coñazo, vamos. Y más para el que suela leer en diagonal y en barrena.
A ver, publico entrada y compruebo cómo ha quedado el interlineado de este post.
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Joder, pues ha quedado bien. Voy a tener que escribir aquí el post y después copiarlo a Word e imprimirlo. Voy a cambiarle la letra. Esta es pequeña e insulsa, como neutra. Cambio. A ver.
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Verdana. Queda bien. Muy de ciencias. Verdana es una letra de ciencias. No sé porqué la asocio a las ciencias. La literaria podría ser esta, la Georgia. Tengo un amigo que se llama George Z-Bernstein. Su madre es judía y su padre, creo, del Opus Dei.
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Edito y sigo con otro tipo de letra. He detectado algunas faltas de ortografía y puntuación más arriba pero hoy no voy a corregir nada. Como lo para de parir.
Hoy he conocido a DFW. Me ha cautivado. Hoy he leído un artículo de Manuel Vilas sobre DFW. DFW es dios. DFW debe ser dios. DFW es el dios de muchos escritores. Seguro que DFW es también dios del escritor que yo también considero dios. Ahora no recuerdo cuál es pero seguro que se endiosa con DFW que es DiosForWest.
El Mallo ha hecho otra vez de brujo con sus fórmulas matemáticas aplicadas a la literatura. No termino de comprender ese afán por encuadrar la literatura entre fórmulas físicas. A mi me parece de gilipollas aunque el Mallo no sea gilipollas. Dicen que escribe bien porque yo aún no le he leído nada. Es superabundante, se quiere mucho y casi levita. No me gustan los autores que levitan y se lo creen. Quien debe creérselo es su quehacer literario. Él es un puto instrumento. La palabra y la sintaxis son el fin. El medio es él. Por eso me toca soberanamento los cojones los escritores que se endiosan sin tener ni cincuenta, ni sesenta años. Son patéticos. Resultan muy patéticos. En España hay más de uno pero yo me voy a callar ahora como una puta. Las putas se callan porque las putas follan cuando han de hablar. Pero como están follando no pueden hablar y es por eso por lo que se callan.
Estos post son raros. No están bien escritos pero me da igual. Debería usar más la tercera persona porque de la primera uno se harta pronto. Quizás por eso llevo tres días sin leer lo que dice el hkkmr. El fardeo tampoco lo tolero.
No tolero muchas cosas pero me callo.
Copio, pego e imprimo en papel usado.

Hoy, ni releo. Así es como ha salido.

martes, 10 de febrero de 2009

Ya tengo doble

No tengo doble en internet. Hasta hoy pensaba que no tenía doble en internet.
Esta es la reseña guarra que siempre quise hacer sobre La máquina blanda y que nunca hice porque la gente piensa que soy Fulano y yo no soy Fulano sino Sir, Sir Alsen Bert de todos los santos y cojones que tengo bajo y debajo del ombligo.
Le pediría al pollo Jesús que dejase de usar mi nombre. Mi dinero me costó registrarlo. 200 euros me costó, sí, en aquel entonces, cuando registrabas hasta los pedos que te tirabas.
Ahora le ha dado por disfrazarse de Sir Alsen Bert. Decidle algo al chaval, por Dios, que el traje de Sir es muy caro, lo vaya a estropear, joder.
Lo que sí me pregunto es por qué no me tiene en los blogs que enlaza. ¿Se lo estará creyendo?




martes, 6 de enero de 2009

Los links

Los links. Se percibe en el ambiente la máxima: "Tú me enlazas yo te enlazo". Qué fachadas o qué interés por quedar bien, ser condescendiente, solidario, enrollado, caer bien y querer caer bien. Caer bien es una expresión un tanto insulsa pero es la que he encontrado a mano. Podría haber escrito: causar buena impresión a los que me visitan. En realidad es una construcción sinónima a la primera.  Pero vuelvo al tema: los links. No linkaré nada que no lea casi a diario. Tengo un aparato móvil que me permite leer a diario los blogs que leo a diario (que leo a diario es como muy redundante, ¿verdad?). Releed y os saltáis el segundo "leo a diario". El lector y su voluntad. Nadie releerá (la inercia evidente en el lector domesticado). Y leo a diario mientras espero el autobús, mientras cago, mientras anuncian gilipolleces en la televisión. Observo frecuentemente cómo los blogueros se enlazan por pura reciprocidad. Yo sólo soy condescendiente con mi compañera de alcoba. Soy condescendiente hasta cierto punto. Nunca llego a convertirme en un gurrumino. Dejad de enlazar por enlazar. Enlazar por enlazar impide subir a la copa del árbol. Si, por ejemplo, entro a un blog que me gusta y tiene un enlace a otro blog lo primero que pienso es "será tan bueno como éste o mejor". Nunca se me pasa por la cabeza "será peor". Pero es lo que suele ocurrir. Y me da un por culo que me hierve el seso y se me fríen los pelos de la cabeza. Petición: ruego enlacen blogs que consideren mejores que los suyos. Selección darwiniana ya, ¡jobar!

lunes, 5 de enero de 2009

Tiritar es una costumbre

Tiritar se ha vuelto una costumbre. Ella tiritaba por costumbre. Nada, hoy no he anotado nada en ningún sitio. Esto es un puro ejercicio de soltura, de escritura, de egoísmo, de egocentrismo. Necesito comprobar cómo lo que pienso se ve traducido y plasmado sobre la hoja electrónica de este blog. Ahora no pienso nada, sólo oigo llover. Se ha puesto vuelto a llover de nuevo. Ahora no tirito pero tiritar se ha vuelto una costumbre. Ella tirita. He leído esta frase hoy en un libro que no me está gustando nada. Tiritar se ha vuelto una costumbre. ¿Qué ha querido decir el autor? A la mierda el contexto. Necesito saber qué significa tiritar se ha vuelto una costumbre. Sin ambages, sin puta parafernalia. La parafernalia siempre es puta porque te permite satisfacerte. Da placer, la parafernalia da placer. Pero tiritar es un costumbre. Si (condición) aparece otra frase serpentinata en el libro que estoy leyendo lo abandono. Cojo el Zippo y le prendo fuego. No es la primera vez que lo hago. Hay cola, joder, hay muchos libros que leer. Tiritar será una costumbre pero yo en el fondo, soy un pirómano.

domingo, 4 de enero de 2009

La llave

La gente pierde demasiado el tiempo. ¿En qué? En pelar pipas. No todos con los que he hablado sobre el tema están de acuerdo en esta afirmación. Muchos piensan que abrir melones les lleva aún más. O sandías, me decían otros. Todos pierden el tiempo, esto es lo importante. Esta es la idea madre, como dicen ahora los ejecutivos de altos vuelos. Ideas madre y cuestiones principales como esta: "¿Habéis calculado el tiempo que perdéis en abrir y cerrar con llave las puertas de entrada a y las puertas de salida a?". Esta pregunta nos la hicieron el 29 de diciembre -que no el 28- en la empresa donde trabajo.  Puerta de casa, puerta del garaje, puerta del despacho, puerta del portal, cerrojo del baño, candado de la hucha, pin del móvil, contraseña del correo electrónico, bragueta con cremallera psicodélica, enganche del sostén de tu compañera... Todo consiste en abrir y cerrar y esto lleva tiempo, mucho tiempo. Desde el 1 de enero estoy cronometrando el tiempo que empleo en tales tareas. Llevo, a día de hoy, contabilizados 25 minutos. He perdido en abrir y cerrar entes 25 minutos.

El tema era otro, el tema era la llave como símbolo de la desconfianza humana. Te daría la llave de mi casa pero estoy comiendo pipas y terminando de escribir este post.

Besos from Nocente Noctívago.

sábado, 3 de enero de 2009

Post number Eno

Acabo de encender un cigarro. 3 de enero.

Hoy se cumplen 39 años desde que mis padres tomaron la decisión de emparejarse hasta que la muerte los separase. 3 de enero de 1970. Yo nací en ese año pero nueve meses después, en octubre.  Cumplo 39 en octubre. Qué asco.

Comienzo en esto de los blogs. Últimamente me he aficionado a leerlos. Algunos me provocan puro placer. Ir al Corte Inglés no me produce placer. Leer blogs sí. Hoy he ido al Corte Inglés a por los regalos de mis hijos y de mi sobrino. Y de mi mujer y de la madrina de mi hija. Yo no me he regalado nada porque está feo ir a por tus reyes. Eso denota mediocridad, poca clase, tipo de esmirriado espíritu. Tengo espíritu y certifico que no está esmirriado.

En el Corte Inglés te encuentras a gente de toda clase. Antes sólo iban los pudientes y malolientes. Ahora no, ahora va todo el mundo al Corte Inglés a comprar los regalos de reyes, por lo menos en la ciudad de menos de 150.000 habitantes en la que vivo. No sé si es ciudad o pueblo, llevo poco tiempo residiendo en ella.

He empezado a escribir y no sé qué iba a contar. Supongo que los escritores profesionales se bocetean y se abofetean antes con el folio en blanco, hacen dos, tres borradores y después, tras levitar un poco y meterse un canuto, se deciden a escribir. Yo no. Yo, a pelo, como los principiantes. Si caso, una relectura antes de publicarlo.

Me gusta Wordpress. Lo he comparado con Blogger y me he decidido por este formato porque es más elegante. Yo soy un hombre muy elegante, sin dinero pero elegante. Lo que cuenta es el espíritu con el que te enfrentas a los hechos. Yo no tengo dinero pero soy elegante, repito, tengo nobleza en la mirada y creo que también sangre azul porque una antepasada de mi abuelo  se folló a Fernando III el Santo, el que reconquistó la mayor parte de lo que hoy es Andalucía.  Soy fruto de un amor bastardo. O no. No recuerdo ahora lo que una vez, antes de morir me susurró mi abuelo.

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